San Petersburgo es la ventana rusa abierta a Europa, una majestuosa ciudad imperial fundada por Pedro el Grande y la dinastía de los Romanov, donde cada piedra es histórica y que fue construida con un esfuerzo increíble en una zona pantanosa y gélida que sufría los vientos del norte y las inundaciones. San Petersburgo, como Ámsterdam y Venecia, fue levantada sobre una red de canales y sobre el entramado de canales y vías fluviales, es por ello que un amplio abanico de puentes enlaza las islas de la ciudad. La razón de relacionar esta ciudad con Europa es que fue planeada, diseñada, construida y decorada íntegramente por arquitectos e ingenieros de Francia, Italia, Holanda, Inglaterra... Hoy San Petersburgo, como antes, sigue siendo la capital cultural de Rusia, donde se encuentran museos mundialmente famosos, teatros y salas de conciertos, y donde todo el año tienen lugar muchas exposiciones de artes plásticas y diferentes festivales. También es el centro del pensamiento científico, la actividad comercial, las innovaciones y las nuevas tecnologías. Es una ciudad “eterna", inconfundible por su belleza y su armonía, por ello se entiende que a San Petersburgo la llamen, a menudo: "el museo al aire libre".