La capital de Gales está situada en South Glamorgan, en la bahía de Bristol, al suroeste de Gales y cerca de la frontera con Inglaterra. Hogar de un vasto imperio de minas de carbón, esta pequeña ciudad se destaca por su notable belleza y su ambiente acogedor. La historia de Cardiff se remonta a los tiempos de los romanos y su castillo, en el corazón de la ciudad, que es una mezcla de fortaleza medieval y mansión victoriana. A sólo tres horas de Londres, esta región cuenta con una gran cantidad de atracciones turísticas y culturales, además de lugares de ocio. Aunque no goza de la misma popularidad que Inglaterra, Irlanda o Escocia, alberga en la actualidad dos universidades, lo que contribuye a hacerla más moderna, joven y cosmopolita. Además, la creación del Centro Milenio, un majestuoso edificio de estilo neoclásico, en el que se realizan: exposiciones, conciertos, entre otras actividades.